Somos como es debido

Luego de 10 horas de sesión, 237 funcionarios se fueron de la cámara de diputados haciendo alarde de haber cumplido, una vez más, con la cita democracatica a la que fueron convocados

Sobre los motivos del porque, una sesión de diputados comienza después de las 13 Hs. y no a las 8 Hs. por ejemplo, no tenemos idea, si sabemos que cada uno de nosotros, los de a pie, comenzamos el día mucho antes que este honorable cuerpo de legisladores.

Hace unos días alguien dijo: “Va a ser muy útil ver si somos una mayoría los que queremos terminar con la impunidad y ser un país en serio”.

Finalmente, no se consiguieron los votos para remover a otro funcionario investigado e imputado por corrupción, y ahora acusado de “indignidad moral” para ocupar su banca, tal como lo cita la constitución nacional. El resultado habla por sí solo, 138 votaron por el sí a la expulsión, 95 están de acuerdo a que siga ocupando la banca y 3 se abstuvieron.

La disputa en las bancas tuvo momentos de mayor y menor tensión. Hubo que escuchar 10 horas de debate y discusiones dotadas de la más pura hipocresía y desparpajo.

Julio De Vido cuenta en su haber con cien denuncias, 26 imputaciones y cinco procesamientos, pocos delitos del código penal quedan afuera de las acusaciones que se le han hecho, un prontuario que ni el preso mas mentado en Argentina debe tener.

No se trata si es de un partido o de otro, no importa si robo pero hizo, tampoco es relevante su idoneidad para estar en el cargo, lo tristemente cierto es que nosotros, que además los votamos, no contamos con la misma justicia para ser defendidos, no tenemos amparo en ninguna ley o articulo especial, tampoco contamos con un cuerpo de funcionarios que opinen sobre si somos dignos de nuestra libertad.

La realidad es lapidaria, es una verdadera vergüenza, tanto dentro como fuera de nuestras instituciones lo podemos ver, oler, o palpar, la corrupción pulula en cada rincón de nuestro país. Somos solidariamente responsables, ya sea por acción o por omisión, que nadie se saque el saco, todos somos responsables, y por tanto, merecedores de los gobiernos que nos tocan, a no quejarse.

Fuente: Redacción

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