Mineras negocian exenciones para fletes marítimos
Una resolución las obliga a contratar transportes nacionales para exportaciones.
Las mineras multinacionales negocian con el Gobierno nacional para encontrar una excepción a la resolución que las obliga a priorizar la contratación de fletes argentinos para la exportación de minerales.
La medida fue ordenada el año pasado y sigue generando quejas entre las grandes compañías que contratan embarques en el exterior. Una de esas gestiones se realizó esta semana y participó directamente el gobierno chino para defender los intereses de MCC Minera Sierra Grande.
La reunión se hizo el martes de la semana pasada en la Secretaría de Minería y allí fueron el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y el embajador de China, Yin Hengmin. Allí explicaron al secretario Jorge Mayoral que la empresa ya tenía acuerdos para exportar el mineral de hierro. Esos convenios chocan de frente con la resolución 12, firmada el 14 de mayo del año pasado, que en su primer artículo estableció “la obligatoriedad de contratar, en las condiciones requeridas para garantizar la efectividad del mismo, la prestación del transporte a empresas nacionales”.
Según viene indicando la minera china, tiene un contrato desde el 2011 con Universal Minerales Inc., radicada en los Estados Unidos. Esta empresa tiene acuerdos globales para todas sus compras con firmas internacionales de transporte fluvial. Y la resolución 12, le genera –según repiten ambas compañías– costos adicionales.
Sobre esa base, MCC advirtió que Universal podría romper el contrato y buscar otro proveedor. Eso fue lo que se explicó en la reunión que se realizó esta semana en la Secretaría de Minería.
Desde el momento que se emitió la resolución 12, las grandes operadoras plantearon sus discusiones. A tal punto fue el reclamo que, en el almuerzo por el Día de la Minería de este año, Mayoral reconoció la molestia generada y señaló que –junto a la resolución 13, que estableció que cada minera debía tener su departamento de sustitución de importaciones– era parte de “fortalecer el proceso de sustitución de importaciones”.
Y eso es parte de una política definida en la administración central para controlar la salida de divisas, que comenzó con la decisión de octubre del 2011 de terminar con el beneficio para liquidar en el exterior la totalidad de las divisas generadas por las exportaciones.
La decisión del Gobierno de orientar la contratación de fletes y la creación de un departamento específico para la sustitución de importaciones es parte de la política oficial para controlar la salida de divisas.
Además, está ligada a un reclamo recurrente en las comunidades lindantes con las operaciones mineras a cielo abierto: que las empresas utilicen mano de obra local y ayuden al desarrollo de otros negocios.
Es que, sobre esa falta de respuesta –evalúan en la administración central, las gobernaciones mineras y algunas empresas– se construyen los discursos críticos hacia el desarrollo de la actividad. Y la política oficial apunta a resolver esos dos temas pendientes.
Beijing busca alimentos, minerales y petróleo
La relación comercial con China no dejó de crecer desde el 2004 pero el intercambio tampoco dejó de marcar los términos de ese vínculo: se exportan materias primas y se importan productos altamente tecnificados.
El 82% de las exportaciones a Beijing lo explican los productos primarios o manufacturas basadas en recursos naturales y el petróleo. “Esa balanza juega en detrimento del anhelo de una matriz productiva más diversificada y una creciente industrialización”, señaló el economista Ariel Slipak, especializado en la relación sino-argentina.
Esa relación se profundizó desde el 2009, cuando el gobierno chino realizó un importante desembarco de inversiones en América Latina y orientó sus esfuerzos a ingresar en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Perú y Venezuela. Y buena parte de ese esfuerzo estuvo destinado a obtener concesiones de explotación de hidrocarburos o minerales. A esa política se sumaron los bancos de inversión chinos, que concedieron financiamiento para actividades extractivas, que se repagan con los productos extraídos, según detalló Slipak en el papper “La emergencia de China como potencia: desafíos para el desarrollo que enfrenta la Argentina”.
Fuente: BaeArgentina
