Brasil y la UE prometen represalias por freno a importaciones
La ministra Débora Giorgi defendió la semana pasada en Córdoba la política proteccionista y aseguró que no faltarán productos demandados en el mercado interno.
Brasil y la Unión Europea reaccionaron duramente contra el Gobierno argentino y estudian denunciar a la Organización Mundial de Comercio (OMC) por el freno a las importaciones de alimentos elaborados sin la implementación de normas que lo regulen.
La Embajada de Brasil en Argentina, por pedido del canciller de ese país, Celso Amorim, se reunió ayer con el secretario de Relaciones Internacionales argentino, Alfredo Chiaradía, a quien le transmitió su preocupación ya que la Federación de Industrias de San Pablo asegura que de tres a siete camiones estaban demorados en diferentes aduanas argentinas, a la espera de que el Instituto Nacional de Alimentos (Inal) reciba la autorización de la Secretaría de Comercio Interior para su ingreso al país.
En realidad, el Ministerio de Industria argentino no emitió hasta ahora ninguna norma que reglamente el freno a la importación de alimentos elaborados. Pero trascendió una nota enviada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, al titular del Inal, Oscar Zubieta, donde pide que se informe cada ingreso de productos desde el exterior para tener “un conocimiento integral de cada una de las importaciones” y articular políticas con otras áreas del Gobierno nacional.
Al respecto, Dilma Rousseff, precandidata presidencial del Partido de los Trabajadores, aseguró: “Por la OMC y el Mercosur existe la posibilidad de tomar represalias. Una medida tan agresiva como esta cntra Brasil tiene que ser respondida y el primer paso es tener una posición firme, muy fuerte”, indicó.
Por su parte, la Unión Europea se adelantó al pronunciamiento que realizarán hoy jueves los cancilleres del viejo continente, asegurando que denunciarán estas prácticas a la OMC .
La UE expresó que “interpeló formalmente a las autoridades argentinas” al respecto y dijo que este freno es “incompatible con la normativa de la OMC y los compromisos de Argentina en el marco del G-20”.
En respuesta a las declaraciones de la UE y Brasil, la ministra de Industria argentina, Débora Giorgi, quien pasó por Córdoba la semana pasada para reunirse con la Confederación General Empresaria de la República Argentina y la Asociación Empresaria de Córdoba, defendió la medida proteccionista señalando que están acordes a las normas de la OMC y relativizó su impacto, asegurando que la demanda del mercado interno de alimentos importados “va a estar disponible en las góndolas del país”.
Fuentes: La Nación y El Cronista Comercial
