Comex: El superávit comercial se achica, pero sigue firme en un año de mayor apertura

Comex: El superávit comercial se achica, pero sigue firme en un año de mayor apertura

Con exportaciones en alza y un fuerte salto de las importaciones, la balanza comercial argentina cerró 2025 con superávit, aunque por debajo del año previo, evaluó Abeceb. Energía y agro sostuvieron el resultado, mientras el déficit automotriz se profundizó.

La Argentina cerró 2025 con un superávit comercial de U$S 11.286 millones, en línea con las expectativas, pero sensiblemente menor al registrado en 2024, cuando había alcanzado los U$S 18.928 millones, analizó la consultora Abeceb. El resultado reflejó un año de recuperación económica, mayor apertura comercial y un tipo de cambio real apreciado, factores que impulsaron con fuerza las importaciones y moderaron el aporte neto del comercio exterior al balance macroeconómico.

Las exportaciones totalizaron U$S 87.077 millones, con un crecimiento acumulado de 9,3% interanual, mientras que las importaciones alcanzaron los U$S 75.791 millones, con una suba mucho más marcada del 24,7%. La diferencia entre ambas dinámicas explica la reducción del superávit, aunque el saldo final se mantuvo en terreno positivo y confirmó la capacidad del sector externo para acompañar el proceso de normalización de la economía.

Diciembre cerró con un superávit de U$S 1.892 millones, explicado por un mayor dinamismo exportador frente a importaciones que crecieron a un ritmo más moderado. El complejo sojero aportó U$S 1.499 millones al saldo mensual, los combustibles U$S 769 millones, mientras que el sector automotriz volvió a mostrar un déficit relevante, de U$S 418 millones, anticipando una tendencia que se profundizó a lo largo del año.

Exportaciones con motores claros

El desempeño exportador de 2025 estuvo marcado por un crecimiento en cantidades del 10% acumulado, compensado parcialmente por una baja promedio de precios del 0,6%. La expansión fue heterogénea entre sectores, con un claro liderazgo del agro y la energía.

El complejo sojero cerró el año con un superávit de U$S 18.495 millones. Las exportaciones del sector alcanzaron los U$S 21.015 millones, con una suba interanual del 9%, impulsada especialmente por los porotos de soja, que mostraron saltos de 145% en valores y 168,5% en cantidades. Al mismo tiempo, las importaciones del sector cayeron 22%, lo que reforzó su aporte neto a la balanza.

La energía se consolidó como el otro gran pilar del comercio exterior. El sector de combustibles registró un saldo positivo de U$S 6.663 millones, con exportaciones por U$S 9.705 millones, un 17,8% más que en 2024, y una caída de casi 20% en las importaciones. La expansión de los proyectos petroleros en el sur del país explicó buena parte de este desempeño y reforzó la idea de la energía como motor estructural de las exportaciones argentinas.

En contraste, las manufacturas de origen industrial mostraron un comportamiento más débil. En el acumulado del año, las cantidades exportadas retrocedieron 0,8%, aunque el impacto fue parcialmente compensado por una mejora de precios del 6,9%. Las manufacturas de origen agropecuario crecieron apenas 3,8% en volúmenes, reflejando un escenario más competitivo y con márgenes ajustados.

Importaciones en fuerte expansión

El otro gran rasgo de 2025 fue el fuerte salto de las importaciones, asociado a la recuperación de la actividad, la mayor apertura comercial y la recomposición de stocks. En términos de cantidades, las importaciones crecieron 30,5% interanual acumulado, con una baja de precios del 4,5%.

El rubro más dinámico fue el de vehículos automotores, con un aumento anual del 110% en cantidades y compras por U$S 12.469 millones. Este comportamiento explicó gran parte del déficit del sector automotriz, que cerró el año con un rojo de U$S 8.394 millones, más del doble que en 2024. A esto se sumó una caída de 2,8% en las exportaciones del sector, que totalizaron U$S 8.820 millones.

También se destacaron las importaciones de bienes de consumo, con una suba de 53,3%, y de bienes de capital, que crecieron 45,1%, en línea con la reactivación de la inversión. En diciembre fue particularmente llamativo el ingreso de vehículos de origen chino, al amparo del régimen de reducción de aranceles para eléctricos e híbridos. En ese mes, las importaciones desde China crecieron 808% interanual en unidades.

En el plano geográfico, la Argentina mantuvo déficits relevantes con China, por U$S 8.155 millones, y con Brasil, por U$S 5.653 millones, además de un saldo negativo con la Unión Europea. En cambio, el comercio fue superavitario con América Latina, India, América del Norte, ASEAN y el Mercosur sin Brasil, lo que ayudó a compensar parcialmente esos desequilibrios.

Mirada hacia 2026

Las perspectivas para 2026 anticipan un escenario de continuidad, aunque con menor intensidad. Se espera que las exportaciones sigan creciendo, pero a un ritmo más moderado, en torno al 8%, con la energía profundizando su rol como motor estructural y el agro sosteniéndose bajo un escenario climático neutral. Las importaciones también continuarían en alza, aunque desacelerándose a alrededor del 10%, sobre una base de comparación ya elevada.

En ese contexto, la balanza comercial se mantendría en terreno positivo, con un superávit estimado entre U$S 9.000 y U$S 10.000 millones. Un resultado menor al de 2025, pero consistente con una economía más abierta, con mayor intercambio y con un comercio exterior que deja de ser un ancla excepcional para convertirse en una variable más alineada con el ciclo económico.

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