Inteligencia y creatividad
I.Q. y C.Q. son dos indicadores basados en diferentes tests que parecen similares, pueden tener puntos en común, pero son distintos, el I.Q. refleja la inteligencia y el C.Q. la creatividad. Uno de los métodos más reconocidos para medir la creatividad de las personas es la Serie de Torrance, diseñada por el profesor Paul Torrance, donde con una batería de actividades basadas en el desarrollo de ideas en lo verbal y en el dibujo se puede establecer y definir el nivel de CQ de las personas , de hecho el seguimiento efectuado en Universidades Americanas(1) siguiendo desde 1958 a las personas con mayor CQ cuando niños, refleja que siendo adultos triunfaban en la música, la ciencia, los negocios y la política.
Con el I.Q. está ocurriendo un fenómeno denominado “El efecto Flynn”, donde cada generación aumenta en 10 puntos la inteligencia, es sorprendente saber que con la creatividad pasa lo contrario, estudios (2) realizados en el Collage William & Mary revelan que la creatividad en los Estados Unidos esta decreciendo. Luego de analizar más de 300.000 casos encuentran que la misma subió hasta 1990 y luego comenzó a caer significativamente.
Antes de seguir vamos a definir a la creatividad como la capacidad y actitud de buscar y descubrir nuevas ideas y trasmitirlas, a lo que sumaremos un eje adicional al tema, un reciente congreso (3) de 1.500 CEO`s (Directores Generales) de la firma IBM identificaron a la creatividad como la competencia número 1 de todo líder del futuro.
Si procesamos todas las ideas y las resumimos hallamos lo siguiente:
- La creatividad es una capacidad y actitud para descubrir nuevas ideas.
- Algunos la consideran la competencia más importante para los líderes y las empresas.
- La misma esta decayendo desde 1990.
Parece sorprendente, al menos preocupante. Con toda la información y desarrollo anterior propongo realizar una lista de enemigos de la creatividad en las empresas, usted amigo lector puede elaborar la suya.
Enemigos declarados de la creatividad:
Este tipo de pensamiento, basado en una muy baja autoestima no solo corta la creatividad de quien lo emite, sino que invita a quien lo escucha a no intentarlo, ¿nos imaginamos a Leonardo Da Vinci reflexionando de esta manera?
No tenemos tiempo
El día tiene 24 horas, las horas 60 minutos y estos 60 segundos, y es para todos por igual, el desafío es como lo utilizamos buscando nuevas ideas sin dejar que este pensamiento nos detenga. ( recuerdo la historia del leñador con un hacha completamente desafilada que continuaba su trabajo cada vez con más fuerza y menos resultados, un caminante al ver la situación le pregunta ¿por qué no afilas el hacha? A lo que el trabajador respondió: no tengo tiempo, tengo que hachar.
Falta de entusiasmo
Pensar que no vale la pena, ese es realmente un enemigo de la creatividad, las personas que piensan que ningún esfuerzo merece ser realizado ya que el resultado será el mismo, es difícil que se tornen creativas.
Falta de curiosidad
Si no soy curioso, si no tengo curiosidad, ganas de saber ¿cómo aprendo? Y si no aprendo me estanco y creo que lo que sé es todo lo que es necesario saber, seamos curiosos, siempre hay cosas maravillosas por descubrir.
Temor a tomar riesgo
No se trata de pararse indefenso delante de un león hambriento, se trata de animarse al desafío con estrategia, tal vez hay un futuro mejor que aún no estoy explorando.
¿Vuestra lista contiene más enemigos de la creatividad? Estoy seguro que sí, los invito a debatir el tema en las empresas, en las familias, ¿buscamos una forma creativa de hacerlo?
(1) (2) (3)The Creativity Crisis by P. Bronson and A. Merryman – Newsweek 19 de julio de 2010. Página 18 a 23
