
El rojo con Brasil trepa a niveles récord y golpea al sector automotor
Argentina cerró septiembre con un nuevo saldo negativo en su balanza comercial con Brasil: el déficit alcanzó los USD 578 millones, frente a apenas USD 7 millones del mismo mes del año pasado. Según un informe de la consultora Abeceb, las exportaciones argentinas al principal socio del Mercosur totalizaron USD 1.236 millones, con una baja interanual del 2,8%, mientras que las importaciones treparon a USD 1.814 millones, un 24,7% más que en 2024.
El intercambio total de bienes entre ambos países ascendió a USD 3.051 millones, el nivel más alto para un septiembre en doce años. Sin embargo, detrás del crecimiento del flujo bilateral se esconde una dinámica desequilibrada: las compras argentinas se expanden mucho más rápido que las ventas, empujadas sobre todo por el sector automotor, clave para las terminales instaladas en Córdoba y en el eje industrial del país.
La industria automotriz, motor del déficit
El informe detalla que el sector automotriz explicó el 67% del aumento de las importaciones. Las compras de vehículos de carretera crecieron un 131,9% interanual, las de camiones un 48,7%, y las de automóviles para pasajeros un 43,5%, sumando USD 414,3 millones en el mes. También aumentaron las importaciones de partes y accesorios de vehículos, un 13,6% más, hasta USD 165,7 millones.
En paralelo, las exportaciones automotrices se desplomaron: las ventas de autos para pasajeros cayeron 45% interanual (a USD 148,5 millones) y las de partes y componentes un 42,7% (USD 11,3 millones). Solo el rubro de vehículos para transporte de mercancías mostró una suba, del 6,4%, mientras que los de carretera crecieron 119,9% en valor, aunque partiendo de niveles bajos.
La consultora remarca que la caída en las exportaciones totales del país (-USD 35 millones) fue menor gracias al aporte del sector agropecuario, que logró compensar parcialmente la pérdida de ventas automotrices.
El agro, único sostén positivo
El informe de Abeceb destaca el buen desempeño del agro, especialmente en trigo y productos lácteos.
Las exportaciones de trigo aumentaron 51,7% interanual, alcanzando USD 115,2 millones, mientras que las ventas de leche y crema (excepto manteca o queso) crecieron 29,1%, a USD 40,9 millones.
En un escenario de importaciones crecientes y exportaciones estancadas, estas subas fueron las únicas que amortiguaron la caída general del comercio argentino hacia Brasil.
Un déficit que no da tregua
Con los datos de septiembre, el déficit comercial bilateral acumulado en los primeros nueve meses de 2025 asciende a USD 4.696 millones, frente a USD 56 millones en igual período de 2024. “Es un aumento significativo, esperable en un contexto de recuperación de la actividad doméstica, mayor apertura económica y revalorización del peso”, señala el informe.
Para los últimos meses del año, Abeceb proyecta que el ritmo de las importaciones tenderá a moderarse, debido a una actividad interna más débil, una base de comparación más alta y un peso más depreciado. Sin embargo, advierte que las exportaciones planchadas no permitirán revertir la tendencia, y estima que 2025 cerrará con un déficit bilateral de alrededor de USD 6.000 millones.
Contexto regional
Del lado brasileño, el panorama muestra señales mixtas: el informe prevé una moderación de la actividad económica en el cuarto trimestre, con tasas de interés aún elevadas, inflación en baja lenta e incertidumbre comercial con Estados Unidos. No obstante, la apreciación del real —del 12% nominal en lo que va del año— ha mejorado el tipo de cambio real bilateral en 32% desde diciembre de 2024, lo que podría favorecer a las exportaciones argentinas en los próximos meses, aunque con rezago.
En síntesis, el comercio entre Argentina y Brasil se mantiene dinámico, pero desequilibrado, con la industria automotriz —de fuerte presencia cordobesa— como epicentro del déficit y el sector agropecuario como único amortiguador positivo en un escenario de fragilidad exportadora.
