La industria defendió la necesidad de estabilidad económica en el 17° Coloquio de la UIC

La industria defendió la necesidad de estabilidad económica en el 17° Coloquio de la UIC

Bajo el lema “Competir, invertir, integrar”, más de 900 empresarios, dirigentes sindicales, académicos y funcionarios nacionales y provinciales coincidieron en Córdoba en que la estabilidad es la condición indispensable para cualquier agenda de crecimiento, competitividad y desarrollo productivo.


El presidente de la UIC, Luis Macario, abrió el encuentro con un llamado directo: “La industria necesita un sendero de estabilidad que dé certezas a la inversión. Sin reglas claras, cualquier esfuerzo se diluye”. En su discurso, reclamó una reforma tributaria integral, la modernización de las normas laborales y un sistema financiero que acompañe a las pymes. También advirtió que, pese a la baja de la inflación, la falta de crédito productivo y las tasas de interés altas asfixian a las empresas que quieren invertir.


Luis Macario


En esa línea, Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), destacó la resiliencia del entramado fabril pero remarcó que no alcanza con la capacidad de aguante de las compañías. “La estabilidad económica es condición de posibilidad. No podemos proyectar planes de inversión ni abrir mercados externos si la macro cambia de rumbo cada seis meses”, afirmó. Presentó, además, el Nuevo Contrato Productivo, un acuerdo federal con diez principios básicos para consolidar políticas de Estado: orden macroeconómico, financiamiento, reforma tributaria, integración internacional, infraestructura, innovación, energía, educación, sustentabilidad y empleo de calidad.


Martin Rapallini


Los economistas invitados reforzaron este mensaje. Esteban Domecq describió la coyuntura como una “economía enferma” que, sin embargo, no atraviesa una crisis sistémica. Destacó la baja de la inflación y cierta recomposición del poder adquisitivo, pero insistió en que el desenlace dependerá de la capacidad política para sostener el rumbo después de octubre. “No se coman la curva: esta no es la economía futura, es apenas una cápsula de corto plazo. El desafío es construir estabilidad para que la recuperación sea sostenible”, subrayó.


Esteban Domecq


Diego Coatz, director ejecutivo de la UIA, aportó una mirada estructural: “La macro es el problema número uno, pero la industria es la solución”. Recordó que el sector genera cerca del 20% del empleo formal y más del 27% de la recaudación, además de aportar junto con el agro el 60% de las exportaciones argentinas. Sin embargo, advirtió que la presión impositiva y los altos costos financieros e infraestructurales impiden consolidar un sendero competitivo. “Nuestros productos no compiten con reglas locales, compiten con las de China, Turquía o Estados Unidos. Para jugar en esa cancha necesitamos estabilidad y condiciones equitativas”, señaló.


Diego Coatz

Diego Coatz


Los funcionarios nacionales y provinciales presentes también recogieron el guante. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, defendió la estrategia de estabilización del gobierno y recordó que al inicio de la gestión encontraron importaciones paralizadas por casi 50.000 millones de dólares, lo que complicaba la producción industrial. “No es industria o campo, es industria y campo”, remarcó, y aseguró que el objetivo es reducir impuestos distorsivos y avanzar en un esquema exportador sustentado en inversión.


Guillermo Francos


Desde la provincia, el gobernador Martín Llaryora reafirmó su compromiso con el sector productivo al anunciar la exención total de Ingresos Brutos para pymes industriales. “Cuando defendemos la industria, defendemos la estabilidad económica, porque cuidamos los dólares y el trabajo argentino”, expresó. Resaltó además que Córdoba cuenta con gas natural, parques industriales y un entramado de proveedores diversificados que requieren previsibilidad para proyectar.


Martín Llaryora


La coincidencia generalizada en torno a la estabilidad se replicó también en los paneles que reunieron a dirigentes del agro y la industria. Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, y Martín Rappallini coincidieron en dejar atrás la histórica confrontación campo-industria. “Tenemos que enfocarnos en lo que podemos hacer juntos. Y eso requiere una macro estable que nos permita producir y exportar más”, plantearon.


Nicolas Pino


El coloquio dejó así un mensaje uniforme: sin estabilidad económica, no hay competitividad posible. La presión tributaria, los problemas de financiamiento, la falta de infraestructura y los costos logísticos son parte de los desafíos estructurales, pero todos los actores remarcaron que el punto de partida es ordenar las variables macro y dar señales claras de previsibilidad.

Con más de 900 participantes y un temario amplio, el encuentro en Córdoba se consolidó como un espacio de referencia donde empresarios, economistas y dirigentes reclamaron que la política trace un horizonte de certidumbre. La industria defendió con firmeza que la estabilidad no es un objetivo en sí mismo, sino la llave para invertir, generar empleo y sostener el desarrollo productivo argentino.

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