
Fin de año mixto: Reducción de retenciones al agro y cierre débil de la industria
El Gobierno bajó los derechos de exportación de la soja y llamó a las provincias a acompañar la medida. Mientras tanto, la industria acumuló diez meses de retrocesos en la mayoría de sus divisiones, con algunas ramas mostrando mejoras puntuales.
El martes 9 de diciembre, el ministro de Economía Luis Caputo anunció una reducción de las retenciones al sector agropecuario, que dejó los derechos de exportación de la soja en 24 por ciento, dos puntos por debajo del nivel previo. La decisión generó reacciones inmediatas de las principales cadenas del agro, que celebraron la medida y señalaron que se encuentra “en el rumbo correcto”. AcSoja, Argentrigo, Asagir y Maizar destacaron la importancia de esta reducción para la competitividad del sector y remarcaron que ahora las provincias deberán evaluar ajustes de sus cargas tributarias para acompañar la medida nacional.
El anuncio llega en un contexto de presiones de costos, volatilidad climática y expectativas sobre cómo impactará la baja de retenciones en la próxima campaña. Los productores consideran que la disminución de la carga fiscal nacional es un paso para favorecer la inversión y la producción, pero señalan que el alivio provincial será clave para ampliar los beneficios.
La medida también reavivó el debate sobre el rol de los impuestos internos y la necesidad de que la política fiscal acompañe la actividad productiva, especialmente en los sectores que no pertenecen a los grandes jugadores como la energía, el campo y la minería. Las cadenas del agro señalaron que la reducción beneficia tanto a la producción de soja como a la de trigo, maíz y girasol, y que puede favorecer la competitividad de la Argentina en los mercados internacionales.
Por su parte, la industria manufacturera mostró un comportamiento desigual en octubre de 2025. Según el INDEC, once de las dieciséis divisiones del sector registraron caídas interanuales y el índice de producción industrial manufacturero (IPI) descendió 2,9% respecto del mismo mes del año anterior. El acumulado enero-octubre reflejó un aumento de 3,1%, mientras que la serie desestacionalizada y la tendencia-ciclo retrocedieron 0,8% y 0,3%, respectivamente.
Entre las ramas con retrocesos, prendas de vestir, cuero y calzado bajaron 15,1%, y productos textiles cayeron 24%. Caucho y plástico disminuyó 12%, vinculado a menor demanda de envases, botellas y bandejas para alimentos y bebidas. Alimentos y bebidas retrocedieron 1,7%, con la elaboración de vino cayendo 9,7% interanual. Productos de metal bajaron 8,1%, madera, papel, edición e impresión 3,4%, y automotores y autopartes 4,1%, con ventas a concesionarios en baja de 26,5% y exportaciones de automóviles 39,3%.
En contraste, algunos sectores mostraron mejoras: lácteos aumentó 10,4% interanual, impulsado por una mayor recepción de leche cruda, y cinco divisiones industriales presentaron subas: refinación de petróleo, coque y combustible nuclear (3,2%), otro equipo de transporte (11,4%), otros equipos y aparatos (2%), industrias metálicas básicas (0,9%) y productos minerales no metálicos (1,1%).
El panorama general de octubre de 2025 mostró un agro con alivio impositivo que podría favorecer la producción y la competitividad, mientras que la industria continuó atravesando diez meses de retrocesos con mejoras limitadas en ciertos sectores. La combinación de ambas realidades refleja un escenario económico mixto a fin de año, con distintos niveles de actividad y desafíos para cada sector productivo.
